Qué pan va bien
con qué
Un pan puede realzar el sabor de un plato.
Por este motivo, la elección del pan puede ser tan decisiva a la hora de acompañar un menú como lo puede ser el vino.
Encuentre en nuestra oferta gastronómica, recomendada por el cocinero Álex Bordas, el pan ideal para acompañar cada plato e incremente el valor de su carta de panes.
PAN PARA ACOMPAÑAR:
-
> Ensaladas y montaditos
La corteza es muy fina y crujiente y está llena de unas virutas de queso con una aroma más que apetitoso.
Al romperlo, nos sorprenden los trocitos de bacon que inundan la miga, muy aromática y esponjosa.
La intensidad de los dos aromas se funde en un perfecto equilibrio, con un sabor de matices salados.
Ideal para comer solo en una merienda o aperitivo. Perfecto para acompañar las ensaladas más sencillas de casa y darles fuerza. Indispensable para hacer montaditos.
Bacon y queso
-
> Carnes a la brasa, caldos de pescado y/o arroces
Su exterior es fino y no demasiado crujiente, de un color ocre suave y con olor a harina fresca.
En el interior se esconden unos alvéolos bien hinchados que exhalan un profundo aroma a harina cruda.
Un sabor clásico y una miga espumosa consiguen que cada pellizco valga la pena.
Por su naturaleza clásica, es muy recomendable para platos contundentes como el caldo de pescado, carnes a la brasa, arroces, o simplemente para tostar. Un pan que no debería faltar en ninguna comida.
Ciabatta panecillo
-
> Platos vegetales y quesos suaves
Sólo existe un adjetivo adecuado para definirlo: excelente.
Un color platinado nos indica que se trata de un pan especial, a la vez que decora la corteza fina y crujiente. Bajo ésta, se esconde el suave olor a cereales.
La miga esponjosa y de alvéolos finos emana un aroma de pan dulce y tradicional, con un sabor muy agradable.
Los platos vegetales y las cremas de verduras encajan a la perfección con este panecillo. Los quesos suaves ganan sabor cuando los acompaña.
Sin duda, una cena no está completa sin el toque de montaña que proporciona este pan rústico con cereales.
Rústico montaña con cereales
-
> Platos de caza
De aspecto oscuro y recubierto de semillas, este magnífico panecillo es de un sabor incomparable. Aún sin morderlo, se muestra apetitoso a la vista y tostado al olfato. Al tacto es consistente, sin llegar a crujir.
Al primer pellizco descubrimos la miga, de alvéolos entre pequeños y medianos, con un aroma suave a cereales maduros, que se mezclan en su interior.
Al primer mordisco ya descubrimos el carácter de este pan. Su miga suave y compacta libera un gusto muy intenso de cereales. El punto de sal y el toque picante del sésamo nos lo hacen del todo agradable al paladar.
Ideal para platos intensos como los de caza u otros más ligeros pero a la vez de sabor genuino, como por ejemplo mantequillas aromáticas, ahumados o ensaladas consistentes.
Biológico cereales Bio
-
> Pescados al horno
El clásico por excelencia, de un color dorado y corteza fina.
Su olor a harina cocida es su rasgo más característico.
De miga ligera y alvéolos de tamaño medio, es muy fácil de tragar. Un ligero gusto a mantequilla logra que, en conjunto, tenga una dulzura exquisita.
Por su naturaleza, esta variedad es apropiada para cualquier ocasión, siendo especialmente indicada para pescados cocidos al horno, quesos ligeros u otros platos de sabor suave.
Francés barrita
-
> Salsas y quesos artesanales
Esta tortita se nos presenta con una corteza fina y blanda, color dorado y olor a harina dulce.
Es un pan que activa todos los sentidos, con una miga cremosa y esponjosa. El alvéolo es muy fino y hace que la miga sea muy fácil de tragar.
Tiene un toque de aceite que lo hace suave al tacto y al gusto y dulce y fresco al paladar.
Es un pan ideal para mojar en salsas magras, preparar bocadillos calientes, hacer pasar más fácilmente quesos artesanales o para untar mermeladas de fruta. Muy recomendable para platos frescos de verano.
Tortita de Aranda